
El
7 de octubre, día de la misión electoral, tengo la posibilidad de
acceder a la Sala Situacional Nacional para poder vivir un poquito por
dentro, tremendo hecho histórico que marcará por siempre mi militancia, y
el rumbo de Latinoamérica.
Ya lo dijo Chávez cuando emitió su voto. En rueda de prensa el
Comandante remarcó que “en estas elecciones lo que está en disputa son
la colonia o la democracia”; y así fue que luego de sus palabras
cargadas de mística y esperanzas, el pueblo salió camino a las urnas a
votar.
El comentario por estos pagos fue la sorpresa de que desde las tres
de la mañana ya había gente en los centros electorales haciendo fila
para ser parte de este día que marcó la vida de todos los venezolanos y
latinoamericanos que bregamos por la construcción de la Patria Grande.
El voto en
Venezuela, vale
aclarar, no es de carácter obligatorio, lo cual nos hace destacar aún
más que aproximadamente el 80 del padrón electoral se haya volcado a las
calles para participar de los comicios.
Mi paso por la Sala Situacional me hizo percibir la emoción,
nerviosismo, pero principalmente convicciones muy fuertes que me
contagiaron. Más allá que los medios de comunicación monopólicos y de
derecha, influenciados por el imperio norteamericano, todo el tiempo
jugaron a favor del candidato a Presidente Henrique Capriles diciendo
que el margen de diferencia sería poco, que ellos triunfarían, que había
posibilidades de fraude, etc. Afortunadamente sucedió todo lo
contrario, la brecha fue arriba del 10 por ciento a favor de Chávez, los
incidentes y contingencias que se produjeron fueron menores y
principalmente ocasionados por quienes apoyaban a Capriles. Por lo
demás, destacadas personalidades internacionales como el ex presidente
estadounidense James Carter, afirmaron que el sistema electoral
venezolano con voto electrònico es el màs transparente del mundo.
Hay dos frases de Chávez que aún me resuenan y las hago mías, porque son de esas imprescindibles y necesarias: ¨
Venezuela
más nunca volverá al neoliberalismo, seguirá transitando el socialismo
democrático y bolivariano del siglo XXI!". Y la otra: ¨El que quiera ver
una democracia madura, pujante, sólida, abierta y no sólo porque haya
elecciones cada seis años, sino todos los días en los consejos
comunales, venga a
Venezuela¨.
Además el Comandante destacó que "estos eran barrios reprimidos y
ahora hay un pueblo que está recibiendo poder, porque esa es la esencia
de la democracia"; y me pregunto, si esto no es democracia, entonces
¿qué lo es?
En
Venezuela a diario se construye
la democracia participativa, teniendo sus ciudadanos la posibilidad de
participar de la toma de decisiones. La CNN a la cabeza (ojalá la Ley de
Medios en nuestro país posibilite que podamos ver Telesur para tener
una aproximación verdadera a la realidad), nos vende la idea de que en
Venezuela
se vive una dictadura, un autoritarismo sin igual. Esto no es así. Ya
desde mi vuelo de Lima -escala del viaje desde Córdoba- hacia Caracas,
pude contemplar ese avión lleno de venezolanos de clase media alta y
alta, que viven en extranjero, pagarse un vuelo aéreo por el simple
hecho de votar por Carriles. No digo que esto esté bien o mal,
simplemente es para que tengamos en cuenta las dimensiones del asunto, y
los modelos que estaban en disputa el 7 de octubre, día en que el
pueblo volviòa refrendar el lideraazgo de Chávez para profundizar la
Revolución Bolivariana.
De vuelta caemos en la misma pregunta, ¿si Chávez fuera un tirano y
un dictador, cómo es posible que estos fervientes opositores hayan
podido entrar y salir del país, votar por su candidato sin problema
alguno?
El Chavismo ha ganado 14 de 15 elecciones y todas han sido ganadas a través del voto directo secreto del pueblo.
El proceso electoral fue en paz y garantizaba la seriedad y
transparencia del mismo el CNE (Consejo Nacional Electoral). Desde las 7
de la mañana hasta pasadas las 18 horas, la gente pudo votar y ser
parte de esta jornada histórica de la cual tuve el privilegio de ser
parte, y no se me va de las retinas la marea roja de gente que salía del
metro, bajaba de buses, llegaban en bicicleta, caminando, en
motocicleta, buscando llegar al Palacio de Gobierno de Miraflores.
El pueblo, sin saber con certeza los resultados, sabía que Chávez
triunfaría y por eso apenas pasadas las seis de la tarde el centro de
Caracas ya tenía perfume de carnaval.
Y hacia allá fui, teniendo la certeza de que este proceso
revolucionario y bolivariano debía ganar para poder seguir
consolidándose y así abrirnos paso y un camino de sueños, luchas y
esperanzas al resto de los latinoamericano que anhelamos que en nuestros
países se reproduzca un modelo socialista, con justicia social y justa
distribución de la riqueza. Y esta es la premisa fundamental que nos
empuja a no claudicar y no entregar luchas ni banderas que le pertenecen
al conjunto del campo popular y a la militancia de la cual formo parte,
porque construimos organización popular genuina que no tranza ni se
vende por espejitos de colores.
El triunfo, ya se palpaba, las calles teñidas de rojo iban clamando
por Chávez hacia Miraflores. Niños, mujeres, hombres, ancianos, familias
enteras se movilizaron para festejar tremenda victoria, que es de todo
nuestro continente que de una vez por todas tiene que avanzar hacia la
Patria Grande, con un proceso de identidad propio que permita
profundizar la relación de los pueblos más allá de los gobiernos.
Chávez es un estandarte y uno de los faros que alumbran ese ansiado
camino. Los jóvenes son pilar fundamental para que el poder popular siga
firme en
Venezuela y pueda caminar
la espada de Bolívar por América Latina. El compromiso de la juventud y
su participación son también el motor del proceso revolucionario que
encabeza el Comandante.
Es una irrupción generacional como ocurre en la Argentina después del
2001. Nuestra CTA es testigo de la afluencia de jóvenes que se integran
a sus filas, sobre todo en la construcción de nuevas organizaciones de
trabajadoras y trabajadores que cuestionan el "unicato" sindical.
La jornada de jolgorio duró hasta altas horas de la madrugada,
incluso hasta el día siguiente entero. El mayor momento de emoción para
todos fue cuando entre llantos de alegría y consignas que se exclamaban a
viva voz con los puños en alto, Hugo Chávez salió a saludar al pueblo
que pedía por él.
Desde el Balcón del Pueblo el Comandante salió con los puños en alto a
agradecer al conjunto de los venezolanos que una vez más eligieron el
camino del Socialismo del Siglo XXI que este gobierno bolivariano y
revolucionario, junto al empoderamiento de su gente, viene construyendo
desde hace 14 años".
Fuente: Julia Giuliani, Secretaria de Comunicación y Difusión de la CTA Río Cuarto