lunes, 21 de noviembre de 2011

A diez años del 19 y 20 de diciembre De Gennaro: "El fin de la dictadura"

Próximo a cumplirse una década de la pueblada del 19 y 20 de diciembre de 2001, reproducimos en ACTA la entrevista realizada al compañero Víctor De Gennaro que integra el libro "2001 relatos de la crisis que cambió la Argentina" de Walter Isaía y Manuel Barrientos (editora Patria Grande). Una aproximación desde los trabajadores para repensar la historia.

"La sede de la Constituyente Social en la calle Chacabuco al 900, en el barrio porteño de San Telmo huele a recién pintada. Muchos de los muebles son nuevos, no tienen el desgaste de su uso. Lanzado desde las filas de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) en 2008, el espacio reúne a representantes de organizaciones sindicales y sociales, de partidos políticos, iglesias, comisiones barriales y proyectos culturales, con el objetivo de debatir sobre un nuevo modelo de país. En cierta forma, se trata de una nueva plataforma para la generación del “movimiento político, social y cultural”, que había impulsado la CTA en 2002.

Víctor De Gennaro es uno de sus fundadores. Luego de dejar la secretaría general de la CTA, que ocupó hasta que pasó a ser el secretario de Relaciones Institucionales de la Central y se dedicó a consolidar un instrumento que permitiera el avance de los sectores populares en la Argentina. En 2011, decidió dar el salto a la política electoral y encabezó la lista a diputados nacionales en la provincia de Buenos Aires por el Frente Amplio Progresista.

Nacido en Lanús en 1948, De Gennaro comenzó su actividad sindical en los años sesenta y, una década después, se convirtió en vocal del Consejo Directivo de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Declarado “prescindible” después del golpe militar de 1976, durante la dictadura fundó “La Verde”, una agrupación dentro de ATE. También militó en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).

Con el regreso de la democracia en 1983 fue elegido secretario general de ATE y congresal del Partido Justicialista. Pero la asunción de Carlos Menem a la Presidencia marcó un punto de quiebre en su trayectoria política: a comienzos de los años noventa, rompió con el PJ y se transformó en uno de los fundadores de la CTA, junto a Germán Abdala. A mediados de esa década, las políticas neoliberales provocaban el aumento de la pobreza y el desempleo. En toda la Argentina, comenzaron a surgir movimientos de trabajadores desocupados. Cuando se lo consulta por el rol de la central en la formación de esas organizaciones, De Gennaro señala: “Esa realidad se resolvió de manera más empírica que teórica y se delineó en ese ida y vuelta con los trabajadores”.

Su memoria vuelve a comienzos de la década de 1990. Un momento central de ese proceso –sostiene el fundador de la CTA– fue el “Grito de Burzaco” del 17 de diciembre de 1991. Un centenar de referentes de distintos gremios se reunieron en un camping de esa ciudad bonaerense, resolvieron empezar de cero frente a la crisis y transformar “la bronca en esperanza”. En ese momento se plantearon tres ejes fundamentales: recuperar la identidad de clase trabajadora, defender la autonomía de la organización frente a los partidos y el Estado y generar una política hacia los compañeros que habían quedado desocupados.

De Gennaro prepara el mate con especial cuidado y recuerda: —Esa identidad de clase era clave para nosotros. Habíamos votado todos a Menem, pero en 1991 era (Domingo) Cavallo, las privatizaciones, el indulto. Era una crisis profunda, porque, además, la CGT de Saúl Ubaldini estaba diluyéndose, y la oficialista, subordinándose al gobierno. También había caído el Muro de Berlín, y esa seguridad que teníamos –que el capitalismo inexorablemente devenía socialismo– se desplomó. Yo provenía del socialismo nacional, de la experiencia del peronismo, pero nunca nos preparamos para que el socialismo deviniera capitalismo. Todos vendían el fin de la historia, de las ideologías, del trabajo. Por eso, cuando nos juntamos en Burzaco, dijimos: “Somos clase trabajadora”. Cualquier identidad podía estar en discusión, pero no que fuéramos trabajadores. Somos los únicos que generamos la riqueza hasta que me demuestren lo contrario. Y ésa fue la identidad que nos salvó.

En abril de 1992, realizaron el II Encuentro Sindical en la ciudad de Rosario y empezaron a construir un camino alternativo a la CGT. El 14 de noviembre de este mismo año, 2.654 delegados aprobaron la creación del Congreso de los Trabajadores Argentinos en la Ciudad de Buenos Aires. En marzo de 1993, presentaron ante el Congreso de la Nación un millón trescientas mil firmas en contra de la jubilación privada que impulsaba el menemismo. El 6 de julio de 1994, miles de manifestantes de todo el país llegaron hasta la Plaza de Mayo para protestar contra el modelo económico neoliberal.

En esos años surgió la Unión de Trabajadores Desocupados en Rosario, que logró conseguir el boleto gratuito y la atención de las obras sociales. “Pero empezamos a entender que en esa lucha había resistencia, porque nadie quería pertenecer a un sindicato que tiene como objetivo desaparecer. Entonces, entendimos que ése no era el camino. Y empezamos a darnos cuenta de que nos excedía esa forma organizativa”, señala. En una de sus visitas a La Matanza, conoció a Luis D’Elía, quien estaba haciendo una huelga de hambre en la Iglesia Sagrado Corazón. De Gennaro les preguntó a los manifestantes por sus trabajos anteriores. Todos habían sido ex ferroviarios, delegados de sanidad, empleados de empresas estatales privatizadas. “Comprendimos que había que recuperar la organización en los barrios. Y lanzamos la propuesta que fue sintetizadora en el aprendizaje y que se consolidó en 1996: ’La nueva fábrica es el barrio’. Ahí estaba la clase. No solamente en el lugar de trabajo, sino también en el barrio”, explica. Las puebladas en Cutral Có, provincia de Neuquén, fueron otro hito de las luchas populares. La privatización de YPF había dejado miles de obreros sin trabajo, pero el pueblo salió a la calle y echó al Ejército de la ciudad.

De Gennaro apura el mate y propone otro elemento que luego cruzará toda la charla: “No hay ninguna lucha espontánea. Hay espontaneidad en la intervención, pero todas las luchas son organizadas. Y eso significó entender que los desocupados no son desocupados. La mayoría de los piquetes los hicieron organizaciones sindicales, sociales, organizadas. En segundo lugar, los pequeños y medianos productores con los tractorazos. Y, por último, los grupos ligados a partidos políticos. Entonces, la espontaneidad es un invento”.

En ese sentido, ¿qué debates mantenían con los grupos piqueteros, que venían creciendo en los últimos años de la década del noventa? Perdón, pero los grupos piqueteros éramos nosotros. Ése es el problema clave. No se puede otorgar que existan otros piqueteros que no seamos los trabajadores. No se puede hablar de “los políticos”, “los piqueteros”, “los sindicalistas”. Creo que es uno de los triunfos fundamentales de la comunicación hegemónica. Plantear el Seguro de Empleo y Formación y el salario universal para muchos grupos era hacer reformismo.

En ese momento, muchos sectores que después se reivindicaron como “piqueteros”, inclusive partidos políticos que empezaron a armar sus propias organizaciones, nos acusaban de “reformistas” por defender el Seguro de Empleo y Formación. Y, después, ellos terminaron defendiendo, exigiendo u organizándose como piqueteros con el Plan Jefes y Jefas de Hogar de Eduardo Duhalde. Pero nosotros veíamos una realidad, que era resolver los problemas de la gente de forma inmediata. Así que no acepto que se hable de piqueteros o trabajadores. Es parte de lo mismo, ¿por qué vamos a aceptar que estamos separados? Hay que pensar que esa resistencia que fue creciendo terminó con (Carlos) Menem y abrió instancias para que esos cambios se expresaran.

¿Qué cambios se dieron con la llegada al gobierno de la Alianza?

Para nosotros, fue el momento de mayor tensión, porque se puso en juego la autonomía. Pero fue muy importante el paro contra el asesinato de Francisco Escobar y Mauro Ojeda en Corrientes, en el Puente General Belgrano. A sólo siete días de la asunción de Fernando de la Rúa y Chacho Álvarez, mataron a Escobar. Habíamos estado en el inicio de la toma con el corte, una gran marcha y la acampada frente a Corrientes. Entonces, convocamos a un paro por los asesinatos y Horacio Verbitsky dijo que nos equivocábamos, porque a la Alianza no había que hacerle paros. Pero nosotros dijimos que entre la vida y la muerte hay un límite claro, y que nosotros estábamos donde teníamos que estar. Paramos en Corrientes, en Entre Ríos e hicimos movilizaciones. Eso marcó una confrontación contra la Alianza. A los tres meses estábamos movilizados contra la ley de flexibilización laboral y en julio de 2000 ya empezábamos a marchar de Rosario a Buenos Aires y teníamos claro que había que implementar el Seguro de Empleo y pedíamos por la distribución del ingreso. De forma paralela, se venía una discusión del nuevo pensamiento.

¿Qué implicaba esa nueva etapa?

La resistencia no es sólo la lucha, sino también la construcción del nuevo pensamiento. Y hubo tres grandes eventos que fueron espectaculares, incluso Lula vino a uno. Empezamos a darle forma a una propuesta que se sintetizaba en el shock de distribución del ingreso, el Seguro de Empleo y Formación, el salario a los desocupados, el salario familiar para todos y la jubilación. Con ese shock, se iba a empezar a distribuir un nuevo poder, porque la precariedad y el hambre son, fundamentalmente, instrumentos de la dependencia. La desocupación, la precariedad, la pobreza, el clientelismo son formas que vinieron a partir de la dictadura, pero la clave es la pérdida del salario de los trabajadores. Entonces, instalamos en la agenda el tema de la pobreza y la desocupación. Pero los grupos de los partidos minoritarios nos trataban de reformistas, decían que éramos parte del sistema y que esto era denigrante para los trabajadores. Pedíamos cuatrocientos cincuenta pesos. Pero ellos, dos años después pedían trescientos pesos.

A principios de los noventa, ustedes habían compartido espacios de militancia con algunas personas que luego se convirtieron en dirigentes del FREPASO y funcionarios de la Alianza. ¿Cuándo llegaron al gobierno, tenían diálogo con ellos?

Chacho Álvarez nunca nos recibió. Yo no formé parte nunca del Frente Grande, pero somos hijos del mismo tiempo político. El Grupo de los Ocho tomó distintos caminos, y algunos fueron hacia el Frente Grande y la Alianza. Yo alenté la unidad de todos. Hubo compañeros que eran parte de la CTA y estuvieron en la Constituyente de 1994. Por eso, creo que con la asunción de la Alianza en 1999, se jugó la autonomía de la CTA. Algunos creyeron que con Néstor Kirchner podría haber cambiado esa posición de la central, pero yo no voté al Frente para la Victoria. Por eso, con Kirchner no estuvo en juego la autonomía, pero sí con la Alianza. Se decía que nosotros íbamos a ser la CGT de la Alianza. Nunca pensamos eso. Pero sí me sorprendió que Chacho Álvarez jamás recibiera a la CTA durante su gobierno.

LA CONSULTA POPULAR

¿Cuál era el objetivo del Frente Nacional contra la Pobreza (FRENAPO), que lanzaron en 2001?

Juntamos tres millones de votos y no lo hizo ni De la Rúa ni el Congreso, lo hicimos nosotros. Pero decíamos “consulta popular” y las organizaciones no querían, porque decían que no era lo central. Nos reunimos con la Federación Agraria y APYME, y decían: “La clave es salir del uno a uno, así se reactiva la economía”. Los compañeros de derechos humanos decían que la consulta debía hacerse para derogar las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, porque si se anulaban, el país cambiaba. Incluso, en nuestras propias organizaciones –los docentes– o en ATE, te decían: “Discutamos convenios colectivos, dejemos de meternos con los desocupados”. Pero la cuestión es que las leyes de Obediencia Debida y Punto Final se derogaron, y la pobreza sigue. Se devaluó y la pobreza sigue. Un grupo de trabajadores discutimos convenios colectivos, pero la pobreza sigue. La clave central del sistema es la pobreza, el núcleo está ahí. Y eso es lo que ellos no negocian.

¿Por qué?

La concentración y la extranjerización de la riqueza se basan en mantener más del treinta por ciento del pueblo argentino bajo la línea de la pobreza y al ochenta por ciento en una situación de precariedad e inestabilidad total. Entonces, generamos ese frente contra la pobreza que fue espectacular. Que coincidió, a mi juicio, con una avanzada contra el ALCA. Fueron dos hechos clave de 2001. De la Rúa había invitado al resto de los países latinoamericanos a firmar el acuerdo con Estados Unidos en la Argentina para 2003. Y yo dije: “No sé cómo, pero no van a llegar. Esto en Argentina no se puede firmar”. En ese momento, sólo (el presidente venezolano Hugo) Chávez se había opuesto. Apenas se estaba formando la Alianza Social Continental que años después echó humillado a Bush de la Argentina. Y el otro hecho fueron las siete caravanas saliendo de Buenos Aires. Luego de más de diez días de marcha, logramos hacer el referéndum del FRENAPO. Terminamos la consulta popular el 17 de diciembre de 2001 y planteamos: “Ahora es el momento en el que hay que lanzar asambleas populares en toda la Argentina para plantear un proyecto de país diferente”.

¿Qué se presentía en la calle durante esa campaña?

Que se venía el quilombo. Era una rebelión popular. Seis meses antes yo decía en Jujuy: “Vamos a hacer la rebelión popular”, aunque no lo teníamos muy claro. Algunos lo llamaron “Argentinazo”, cada uno le puso el nombre que quiso, pero íbamos al quilombo, de eso no había dudas. En marzo de 2001, Duhalde planteaba que íbamos a la crisis y que la lucha social debía ser la locomotora de la transformación. Los intendentes del conurbano bonaerense formaron parte de una pelea por negociar la crisis. Hicimos el corte en La Matanza, sobre la Ruta 3, había piquetes en todo el país. Y quizás la mejor experiencia organizada, la que más contacto tenía con todo eso, fue la del FRENAPO. Creo que fue la experiencia más alta en la defensiva, que duró un año. Salía del movimiento obrero, estaban los organismos de derechos humanos, la Corriente Clasista Combativa, los sectores sociales, distintos partidos políticos. La experiencia que hubo con la Federación de Tierra y Vivienda presidida por Luis D’Elía en aquel momento fue espectacular, la Corriente Clasista fue espectacular. Pero todos los partidos de izquierda que después iban a ser “los piqueteros” no existían en ese momento y nos denigraban porque decían que eso no era parte de la lucha trabajadora.

D’Elía contó en la entrevista para este libro que durante el Matanzazo hubo discusiones entre ambos por el alcance que debía tener el corte.

Para mí fue espectacular. No recuerdo lo que dicen, pero durante el Matanzazo, como en todas las luchas, se dan discusiones absolutamente legítimas, uno adquiere experiencia y va aprendiendo. Pero son circunstanciales, sirven en la medida que tenés que resolverle los problemas a la gente, como la discusión sobre cómo se maneja un conflicto; esas cuestiones no son de ideología, sino de construcción de relaciones de fuerza coyunturales. Hubo dos luchas grandes en La Matanza, y lo más importante fue la firma del primer convenio colectivo social. Ahí estaban la Federación de Tierra, la Corriente Clasista y la CTA. Me parece que el Matanzazo ya no era sólo una acción gremial. Ahí el piquete demostraba que había otras formas de vida. La ministra de Trabajo de ese momento, Patricia Bullrich, atacó a Luis y a Juan Carlos diciendo que la gente se les va a cansar de ir al piquete, pero yo le dije que no tenía ni idea de lo que ocurría. Eran miles que vivían y comían juntos, que compartían sus cosas, los pibes jugaban en la calle, había seguridad como en ningún otro lado. Tenían un objetivo común y estaban por un proyecto de vida diferente. Era una cosa colectiva. Por eso, creo que decir piquete es ocultar la organización.

¿Por qué cree que decir “piquetero” oculta la organización?

Porque decir piqueteros es no discutir seriamente los sistemas organizativos.

Pero había movimientos de desocupados que se reconocían a sí mismos como piqueteros.

Eso es otra cosa. El MTD no hace todo el día piquetes, es una organización popular. A ellos sí los respeto. La cosa es cuando se separa y se enfrenta a piqueteros con sindicalistas. El MTD en algunos momentos hace piquetes, pero es una organización popular y yo sí reivindico eso. En el MTD, la FTV, la Corriente Clasista, tenés organización popular. Por eso, cuando me preguntaron dije por qué no estoy de acuerdo en que es todo lo mismo, porque la mayoría de los piquetes del país los hicieron las organizaciones sindicales. Para mí, un trabajador desocupado es un trabajador. Si alguien que dice que no se puede afiliar a una central porque está desocupado, creo que le falta dar un saltito más hacia la identidad de la clase.

¿Para ustedes siempre estuvo primero la identidad de trabajador que la de desocupado?

Sí, totalmente. Y eso fue lo que nos salvó la vida. Fue la clave. Cuando en 2001 terminamos la consulta del FRENAPO, se veía que venía una rebelión. Convocamos a una reunión esa noche y De la Rúa decretó el estado de sitio. Entonces, llamamos a un paro nacional con marcha al Congreso a las once de la mañana. Y después empezó toda la concentración. Era el 19. Estábamos todos ahí en la calle, habíamos resuelto quedarnos toda la noche.

19 y 20

¿Qué recuerdos tiene del 19 a la noche?

Fue el fin de la dictadura. Fue impresionante.

Otros entrevistados para este libro recordaron esa frase suya.

Para mí, el golpe militar de 1976 empezó, en realidad, el 27 de junio de 1975. Y el 19 de diciembre fue el día más parecido que yo viví a ese 27 de junio. Es decir, por esa sensación de estar frente a una Casa de Gobierno vacía, pidiendo que se vaya. Pero, a la vez, porque sabés lo que no querés, pero no tenés la organización popular para gobernar. Ese 27 de junio del ’75 estábamos en la Plaza y echamos a (José) López Rega y (Celestino) Rodrigo, que quería hacer económicamente lo que después hizo (José Alfredo) Martínez de Hoz. Y la Triple A representa lo mismo que luego fueron las Fuerzas Armadas. Pero lo quisieron hacer en un gobierno popular y el pueblo dijo que no. Y los echamos, pero no alcanzó. Entonces, a partir de ahí empezamos a resistir. La estrategia era recuperar la democracia, la CGT, el peronismo, la Argentina y ser feliz. Pero intentamos hacer todo eso hasta que vino (Carlos) Menem, nos quedamos todos en bolas y esa estrategia se cayó.

Entonces, el 19 de diciembre representa el fin de la dictadura porque es volver al mismo lugar. Se acabó. Pero yo no pensé que eso iba a pasar.

¿Se sorprendió con la masividad de las movilizaciones?

La gente te decía: “No, esta vez no nos podemos quedar dentro de casa”. Estuvimos caminando por Congreso y luego fui a Lanús, estaba lleno de gente en la Municipalidad y estaba toda mi familia. Después volvimos a la Capital y nos quedamos hasta la marcha de las once de la mañana del 20 en el Congreso, donde luchábamos para que el Parlamento no aprobara el estado de sitio. Hubo una concentración interesante, se marchaba por todos lados. También se hicieron gestiones por los detenidos de la noche. Pero el Congreso resolvió no aprobar el estado de sitio y renunció De la Rúa. Creo que ahí fue donde nos cobraron la protesta en vidas, porque hubo permiso para matar. En ese momento, se planteó una discusión sobre si había que ir o no a la Plaza de Mayo. Nosotros creímos que había que preservar.

¿La posición de ustedes era preservar y no ir a la Plaza?

Ya se había logrado el objetivo político de la renuncia de De la Rúa y se estaba en otra etapa. Por eso, no fuimos el 20 y sucedieron las cosas que sucedieron. Algunos plantean que tendríamos que haber estado, pero yo sigo sosteniendo que no teníamos que estar, porque nosotros no teníamos que hacer ninguna práctica. El 19 de diciembre no fueron algunos tirando piedras, fue un pueblo revelado, lo mismo que en Cutral Có. Por supuesto que nos cagaron a tiros en Congreso, pero fuimos a ATE y discutimos. Había compañeros que planteaban que había que estar en la calle. Estuvimos en la calle, logramos el objetivo político, el paro, la movilización y la renuncia de De la Rúa. A partir de ahí era otra la discusión y creo que dieron permiso para matar esa tardecita y como siempre pusimos los muertos los del campo popular.

¿Cómo manejaban la tensión de ver lo que sucedía en la calle, los asesinatos?

Uno trata de conducir, la tensión… eso es después. Nos reprimieron y, frente a eso, ¿qué hacés? Ninguno de nosotros estaba armado. Frente a la represión no quedaba más que cubrirse.

Pero hubo gente que se enfrentó sin estar armada..

No, no. Nosotros nos enfrentamos cuando nos reprimieron en el Congreso y punto. No fuimos a buscar a la policía. Ya se había logrado el éxito político, no sé por qué había que estar enfrentando a la policía después. El Congreso derogó el estado de sitio, ya había renunciado Cavallo a la madrugada, De la Rúa aceptó que no podía gobernar. Ya se sabía que se iba, más allá de que tardara en decirlo. Entonces, a las dos de la tarde planteamos que era momento de esperar y ver qué pasaba. No teníamos que ir a tomar la Casa de Gobierno. Ése no era nuestro objetivo.

Pero ese día había muchas organizaciones, mucha gente, empleados públicos, oficinistas, militantes, que salieron a la calle a decir “basta” y fueron reprimidos. Y muchos criticaron la decisión de la CTA de no quedarse en la calle.

Nosotros convocamos a la concentración frente al Congreso. Se derogó el estado de sitio y, entonces, para nosotros, esa reunión terminó en un éxito. Entonces, declaramos asamblea permanente en las organizaciones, a tal punto que nos fuimos a ATE y estuvimos hasta las once de la noche en asamblea. Ahora, si me preguntan a mí, no creíamos que fuese correcto ir a tomar la Casa de Gobierno.

¿Los manifestantes querían tomar la Casa de Gobierno?

No entiendo por qué te vas a quedar, para qué te vas a enfrentar a “la cana” frente a la Casa de Gobierno, sin un objetivo político. Si esos compañeros decían que había que ir a tomar la Casa de Gobierno, yo lo discuto. Pero un dirigente tiene una responsabilidad y se tiene que hacer cargo. No creo en hacer una práctica de confrontación. En otra época, hice una práctica insurreccional y creía que se tomaba el poder de esa manera. Pero no me parecía que ése fuera el camino en 2001.

¿Pero hubo alguien que pensó eso?

El coraje no se demuestra porque le tirás una piedra a un policía, es un objetivo político el que hay que discutir, y yo no sé si los que resolvieron ir ahí lo tuvieron. La gente espontánea es otra cosa, jamás voy a criticar a los compañeros que abrieron la puerta de su casa y salieron a la calle, porque cada uno hace la experiencia individual como quiere. Pero estamos hablando de una organización política, sindical, barrial, social, que tiene un proyecto y un objetivo. Y debatimos en la calle. ¿Vamos a tomar la Casa Rosada? ¿Dónde se discute eso? Nosotros no participamos de ningún ámbito donde se decidió una insurrección. Decidimos que había que evitar el estado de sitio y por eso fuimos al Congreso. Podríamos haber declarado paro y movilización a Plaza de Mayo. Pero para nosotros, De la Rúa ya no era gobierno, fuimos al Congreso donde tenían que derogar el estado de sitio. Una vez logrado ese objetivo, volvimos a la asamblea y ahí resolvimos no ir a Plaza de Mayo, porque era terreno de nadie. ¿Qué sentido tenía arriesgar a los compañeros para que fueran carne de cañón sin un objetivo político? Vos podés perder en cualquier marcha si el objetivo es claro. Pero ir a un lugar que es tierra de nadie, sin ningún objetivo político, creo que es otra decisión y no estoy de acuerdo. Es legítimo que haya pibes que puedan salir a pelear, eso pasa muchas veces. Pero, otra cosa es asumir la responsabilidad de convocar. Y nos parecía que Plaza de Mayo no era el objetivo político. Y, de hecho, fue así. Lamentablemente nos cobraron la vida de muchos compañeros.

SER MUCHOS

¿Qué expectativas y temores tenían luego de la renuncia de De la Rúa?

Creo que fue la mejor experiencia organizativa en la defensiva, pero que no estaba preparada para gobernar. El 19 y 20 abrieron la cancha, porque hubo muchas más movilizaciones en 2002 que en 2001. A partir de ese momento, empezó a verse una masividad espectacular. Recuerdo que el 24 de enero de 2002 vinimos caminando desde el kilómetro 48 de la Matanza, con Luis D’Elía, Hugo Yasky, Pablo Micheli, Juan Carlos y fue una expresión impresionante que tuvo el pueblo. El 29 de mayo siguiente hicimos el primer paro nacional de la CTA sola, es decir sin la MTA ni la CGT, aunque por supuesto sí junto a la Corriente Clasista, la Federación Agraria, la FTV y otros sectores sociales. Y se paró el país. Fue impresionante, porque muchos dijeron: “La CTA se recibió de central”. Esa noche, en la sede de CTA, estábamos todas las organizaciones que habíamos formado el FRENAPO, como Alderete, D’Elía, Estela de Carlotto, Nora Cortiñas, la Federación Agraria, la APYME, y planteamos: “Nos pusimos de pie de nuevo. Retomamos lo de diciembre. Vamos a las asambleas”. Pero a los pocos días, mataron a Maxi y Darío.

¿Qué significado tuvieron esos asesinatos?

Lo que acabo de decir: mataron a Maxi y a Darío. Hubo permiso para matar. Ese día nos juntamos en Casa Nazaret y fue impresionante, había un marco de unidad del carajo y convocamos a Plaza de Mayo. Fue la marcha más grande por el asesinato. No estoy hablando de la que hicimos la tarde noche siguiente, que fue más espontánea, sino la que organizamos el miércoles 3 de julio. Recuerdo que hubo una discusión sobre si hacerla o no a cara descubierta. Y decidieron hacerlo a cara descubierta.

¿Cuáles eran los argumentos?

Yo soy de los que creen que los servicios nos conocen a todos y que la cara destapada es la disputa por la legalidad. Pero ésa también es mi experiencia como dirigente sindical en la dictadura. Creo que un dirigente puede ser ilegal, pero no clandestino. Sos ilegal porque no te reconoce la ley, pero no podés ser delegado de tus compañeros y ser clandestino, porque tu fortaleza es tu legitimidad, y la legitimidad es a cara descubierta. La cara cubierta tiene sentido en el zapatismo, pero no acá. En la Argentina, sos constructor de un movimiento popular y es una estrategia. Si uno cree en la vía armada es otra historia, pero yo no creo en eso. Creo en la organización popular, en una forma de llegar al Gobierno. Entonces, nosotros hicimos esa marcha a Plaza de Mayo, pero aclaro que no hubo ninguna condición. La muerte es el límite y eso no se discute. Fuimos y pusimos todo lo que había que poner, porque era una marcha contra la muerte. Y ese día fue una de las marchas más grandes a las que asistí contra la muerte. Fue muy tenso por la provocación de la policía, pero la defensa siempre está en ser muchos. Y ese día éramos muchos, quemábamos Buenos Aires si había represión. Pero ese día Duhalde convocó a elecciones. Fue clarita la estrategia, porque las elecciones son la división del campo popular, la partidización, la fractura. Ese año se realizó uno de los mejores congresos de la CTA, en Mar del Plata. Ahí surgió la verdadera autocrítica del 19 y 20 de diciembre: entendimos que estábamos preparados para hacer la marcha contra la muerte, pero no para unirnos. Había ganado Lula en Brasil y se había convertido en el primer dirigente sindical electo presidente en América. Yo venía de hacer la campaña con él. Pero Duhalde convocó a elecciones y yo ahí terminé de hacer el crack. Puedo confesarlo, me enojé mucho.

¿Cómo fue esa crisis?

Fue un crack personal y organizativo. Empezamos a plantear frente a Duhalde la teoría del “Que se vayan todos” y el no votar. Organizamos una reunión entre Luis D’Elía, Elisa Carrió y Luis Zamora en la casa de Oscar González. Ahí hicimos el primer acto por el “Que se vayan todos” frente al Congreso. Para nosotros, el “Que se vayan todos” era una cuestión nacional y no sólo de la Capital. Entonces, yo me fui a Santa Fe y Marta Maffei, a Entre Ríos, pero la mayoría se quedó acá. Luego se hizo la segunda reunión en el Teatro Bambalinas y nosotros planteamos que, más allá del “Que se vayan todos”, debíamos acordar un programa de cinco puntos para movilizarnos la próxima vez. Era difícil, pero era la discusión que había que dar, para tratar de dejar de ser “la unidad contra” y empezar a plantear los porqué. Hubo debate muy fuerte. Pero, de repente, se empezó a discutir si había que ir a la Plaza a las tres de la tarde o a las siete de la noche.

¿Cómo era esa discusión?

Luis, Alderete y todos los compañeros de las organizaciones del Gran Buenos Aires planteaban hacerlo temprano para no volver tarde a sus barrios. Y las asambleas populares de la capital y los partidos políticos planteaban que debía hacerse a las siete porque a esa hora salían todos del laburo. No estoy para nada en contra de eso, pero no podía creer que se estuviera debatiendo esa boludez durante horas. Y no hubo acuerdo en el horario en el que había que ir a Plaza de Mayo. Está claro que, con respecto a los cinco puntos, ni bola. Entonces, me dije: “Creía que el problema de la unidad del campo popular era el sectarismo, el personalismo, la mezquindad. Pero ahora estoy convencido de que el verdadero problema es el miedo a la unidad. Hay pánico de unirnos, porque si nosotros nos mostramos unidos y con un polo claro, si sabemos lo que queremos, nuestro pueblo está para más, está para disputar el gobierno”. El miedo a la unidad es la clave. Y nuestro pueblo nos miraba y decía: “¡Son de cuarta, cómo vamos a confiar en ustedes si no se ponen de acuerdo con el horario de la marcha!”. Nos habían matado a Maxi y Darío e íbamos a una división de ese tipo. No podía creerlo. Y estábamos todos, no faltaba nadie. Por supuesto que la marcha se hizo. Empezó a la una de la tarde: llegaba uno, decía lo que se le cantaba y el otro se iba.

Esa división se convirtió en una lógica de las marchas de esa época.

Lo más importante era que el otro no condujera. Y, en realidad, el tema no era “Que se vayan todos”, sino que el pueblo gobernara. Por eso, la discusión en el congreso de Mar del Plata de diciembre de 2002 fue espectacular y ahí se planteó que la crisis se superaba construyendo un nuevo movimiento político, social y cultural. Y desde ahí venimos, vamos por eso y por el gobierno de Argentina. Basta de unirnos solamente por lo que no queremos, hay que construir la fuerza organizada para gobernar. Entonces, la autocrítica del 19 y 20 es: “Vamos a gobernar Argentina, no hay otra”. Basta de delegar. Desde ese momento empezó un proceso. Vamos por el movimiento por la riqueza, porque antes hasta el nombre era defensivo. Hasta el momento, la experiencia más alta de unidad del campo popular había sido defensiva, por los derechos humanos, contra el genocidio, contra la muerte de Maxi y Darío. Pero el objetivo no es ése, nosotros vamos a gobernar la Argentina si somos capaces de construir un movimiento por la riqueza y por la unidad de la clase trabajadora. Es decir, para la ofensiva, no para la defensiva. Y ese tránsito exige discutir la estrategia de poder. Por eso, no creo en ninguna opción individual, ni sectaria, ni partidaria, ni social, ni barrial, ni sindical sola. La construcción de una estrategia de poder debe ser colectiva. La política es integral, es lo que estamos haciendo, en el gremio, en el barrio, pero también en la Constituyente Social, en los instrumentos electorales, en la unidad latinoamericana, en la perspectiva de la comunicación. Hoy, en la Argentina somos una organización popular que puede decir que puede disputar el quince por ciento de lo organizado. Pero si somos sólo eso y no nos ponemos de acuerdo con el horario de una marcha, ¿cómo vamos a gobernar la Argentina? Hay que construir este proceso de una manera distinta. Ése es el verdadero salto cualitativo después del 20 de diciembre, y tenemos un pueblo que está para más, en el que estamos las organizaciones populares, los dirigentes barriales, sindicales, culturales, mediáticos o religiosos.

LA OPCIÓN ELECTORAL

En noviembre de 1994, quinientos trabajadores tomaron la mina de Río Turbio, en la provincia de Santa Cruz, luego de varios meses de protestas para lograr aumentos salariales y mejoras en las condiciones laborales. Víctor De Gennaro era el secretario general de la –en ese entonces– flamante CTA. Néstor Kirchner era el gobernador de la provincia patagónica. Ambos tuvieron un rol importante en la resolución del conflicto.

El 4 de junio de 2003, pocos días después de la asunción de Kirchner como presidente, la CTA fue convocada a una audiencia con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Cuando el encuentro promediaba, Kirchner llamó por teléfono a su funcionario y le pidió que invitara a De Gennaro a una reunión inmediata en la Casa Rosada. Aún no había recibido a la conducción de la CGT.

— Quisiera escuchar tu diagnóstico sobre el país y que propuestas tenés –planteó Kirchner.

— Hay que implementar un seguro de empleo y formación, políticas para terminar con el hambre, la libertad y democracia sindical y poner en marcha consultas populares, porque es la única forma que tienen los gobiernos para mantenerse y avanzar. Tenés que apostar a la legitimidad creciente, con consultas populares sobre temas muy concretos. Así se logra la unidad – respondió sin titubeos el titular de la CTA.

— Vamos a avanzar en la lucha contra el hambre, vamos a tratar de resolverlo – dice De Gennaro que le contestó Kirchner.

Y él le planteó: “Son los primeros cien días de gobierno, hay que hacer avanzar en forma urgente. Ya hay que implementar el seguro de empleo y formación, la libertad sindical, la redistribución, los jubilados y la renovación de la Corte Suprema. Abrí una consulta popular, la votamos todos y no lo hacés solo”.

— Lo de la libertad sindical, dalo por hecho –le aseguró el Presidente. — No lo vas a dar. —¿Porque la CGT no va a querer? —No, porque vas a tener que meterte con (el ministro de Economía) Roberto Lavagna, que es el representante de los grupos empresariales. Y en la Argentina no hay libertad sindical porque los grupos empresariales son los que no quieren.

En medio del diálogo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, entró al despacho.

— Mirá lo que dice éste, que no vamos a dar la libertad sindical, porque si no, nos vamos a enfrentar con Lavagna –le dijo Kirchner, señalando a De Gennaro.

“Luego de ocho años de gobiernos kirchneristas, no se dio la libertad sindical porque defienden a los grupos empresariales. El 87 por ciento de los lugares de trabajo no tienen delegado. Entonces, los dos sectores clave donde aún no regresó la democracia son donde se genera la riqueza y en las fuerzas de seguridad. Ésa es la clave del golpe de 1976 y lo sigue siendo. No se trata de un problema entre la CGT y la CTA, es algo mucho más profundo”, reflexiona el líder sindical casi una década más tarde. Sin embargo, la relación entre Kirchner y De Gennaro continuó unos años más. En octubre de 2003, ambos viajaron a El Calafate junto al presidente brasileño Lula Da Silva, luego de una reunión cumbre en la que los gobiernos de la Argentina y Brasil expresaron su rechazo al ALCA, el tratado de libre comercio que impulsaba Estados Unidos. “Fui a hablar con Lula a Brasil porque habían existido algunas discusiones entre ambos y tuve el privilegio de compartir con ellos ese acuerdo en Buenos Aires contra el ALCA, que tuvo una significación política muy fuerte y después fuimos todos al Sur”, recuerda. Sin embargo, sostiene que la discusión de fondo que siempre tuvo con el ex presidente fue por el rol que debía tener el Partido Justicialista. En 2005, Kirchner le ofreció el primer puesto en la lista del Frente para la Victoria a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. De Gennaro, sin embargo, rechazó la propuesta.

¿Por qué se negó a aceptar esa candidatura en 2005?

Yo no creo en el PJ, creo que ése no es el camino. Por eso le dije que no, porque creía que Kirchner nos iba a llevar a todos de vuelta al PJ. Y para explicarle mi negativa, le conté una experiencia que viví con Saúl Ubaldini en 1987. En ese momento, Raúl Alfonsín había hecho un acuerdo con Lorenzo Miguel, Luis Barrionuevo, Jorge Triaca. Pero cuando ganó Antonio Cafiero la gobernación bonaerense en 1987, todos quedaron más desubicados que la mierda. Se habían jugado por Alfonsín y resultó que volvía el peronismo. Entonces, Saúl plantea qué pasos seguir y yo le propuse hacer una confederal para pelearles los cargos. Entonces, Saúl me eligió como uno de los encargados del armado de la lista. Pusimos a todos los que estábamos de acuerdo de un lado y dejamos al resto en el otro lado. Cuando empieza el Confederal, Saúl convoca a Lorenzo Miguel a presidir con él. Chau, me decepciono, y no creí mas en que por allí pasaba la solución. Aunque íbamos a tardar más de cinco años en comenzar a construir una nueva opción: la CTA.

Ahora, le dije: “Vos, a pesar de que existe la posibilidad de crear algo nuevo, nos querés llevar de nuevo al PJ”. Y yo al PJ no voy. No creo en el menemismo, ni el duhaldismo, ni el kirchnerismo, todos esos “ismos” son para ocultar que hay un partido que está en crisis.

¿Qué cambios se vivieron en estos años, porque hubo un nuevo tipo de relación entre el Estado y algunas organizaciones sociales?

Nosotros crecimos. El salto cualitativo lo dio la Corte Suprema cuando reconoció que los delegados de una asociación con simple inscripción gozan de las mismas garantías de los que pertenecen a un gremio con personería. A partir de ahí, hubo un crecimiento organizativo, aunque Tomada trató de ilegalizar las luchas sociales y sindicales. El gobierno defendió el modelo sindical a rajatabla y no hubo concesiones con nosotros. Pero la central de los trabajadores tiene que ser autónoma, aún de nuestro propio partido y de nuestro propio gobierno.

Retomemos el congreso de la CTA en Mar del Plata en diciembre de 2002. En la entrevista, Luis D’Elía dijo que después de ese encuentro creía que tenía que ser candidato a presidente. ¿Por qué no se dio en ese momento? ¿Ese proceso sigue abierto?

Fue un momento increíble. Yo había sido invitado por Lula a un encuentro con dirigentes del PT para discutir esa perspectiva. Fue un debate hermoso. Y ahora creo que tenemos que gobernar la Argentina. Cada pueblo tiene su historia, primero fue el PT en Brasil, después los movimientos de los pueblos originarios emergieron en Bolivia y construyeron el MAS. En la Argentina somos insurreccionales, abiertos, asamblearios, pero tenemos la experiencia de los grandes movimientos, no solamente de las rebeliones. Salir a la calle es espectacular, pero la organización popular es una disputa. Entonces, la política es integral y lo electoral tiene que ser un emergente. Si somos minoría en lo sindical, en lo cultural, en lo comunicacional, en el pensamiento, en lo religioso, en la economía, ¿por qué vamos a ser mágicamente mayoría en el gobierno? No creo en eso. Yo podría haber sido candidato a presidente pero habría desaparecido la CTA. Y no se puede hacer una transformación sin una clase trabajadora organizada y consciente. En ese congreso, la propuesta era un movimiento político, social y cultural nuevo. Empezaron a gritar que querían crear un movimiento y entonces yo dije: “Muchachos, ustedes no quieren cualquier movimiento político, social y cultural nuevo, lo que están planteando es que quieren que sea de liberación. Pero para que sea de liberación, tiene que ser la clase trabajadora organizada y consciente la que transforme este sistema”. Y para eso hace falta mucho más. Hoy, la CTA sigue creciendo y vamos a gobernar cuando la candidatura sea un emergente. Hemos creado un Frente Amplio muy interesante, porque es la primera experiencia que no tiene su epicentro en la Capital. Es una experiencia para los próximos cinco años y estoy comprometido y tranquilo porque la CTA no desaparece. Por eso, me parece que hoy sí es el momento y no lo era en 2002.

Al comienzo de la entrevista, dijo que no había manifestaciones o hechos políticos no organizados. ¿Qué lectura hace del 19 y 20 de diciembre, a una década de esas jornadas?

Fueron imprevisibles. Pero una cosa es que sea imprevisible y otra, que sea espontáneo. Lo de la noche del 19 no estaba decidido. Cuando De la Rúa declaró el estado de sitio y una hora después salió el país a la calle, no estaba decidido en ningún lugar, fue impredecible, maravilloso, extraordinario, y demuestra que el pueblo está para más. Estoy de acuerdo con que no fue planificado, pero siempre hay un proceso previo detrás. Cada vez que un compañero del campo popular agarra el micrófono, empieza diciendo: “Esto se da por primera vez”. No, pará, loco. No inventamos nada. En 1890, tres mil compañeros con sus mujeres y pibes adelante conmemoraron el 1° de Mayo y trajeron siete mil firmas al Congreso pidiendo ocho horas de laburo y la igualdad del trabajo de la mujer. Entonces, no es la primera vez, a lo sumo no lo sabemos. Cuando entendamos que somos parte de una construcción histórica, no perdemos más. Porque podrán inventar cualquier cosa, menos, que lo único que genera la riqueza es el laburo. Y ésa es la identidad de clase más grande. Pero nadie puede conducir lo que no construye. Eso idea de que hay un espacio, veo la oportunidad y conduzco es para los giles. Hay un espacio, pero es del pueblo".

Libertad y democracia sindical El comité de Libertad Sindical de la OIT falló a favor de gremios de la CTA

El Comité de Libertad sindical de la OIT se pronunció favorblemente en tres casos de queja elevados contra el gobierno argentino por organizaciones gremiales pertenecientes a la Central de Trabajadores de la Argentina. Se trata de querellas presentadas por AGMER, AEPJBA y APDFA. Un nuevo y severo reproche al Gobierno por la falta de libertad y democracia sindical en nuestro país.

Los fallos en cuestión están relacionados con la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER-CTA) referido a la imposición de sanciones como consecuencia de haber participado en una medida de fuerza; la Asociación Empleados Judiciales de la Ciudad de Buenos Aires (AEJBA-CTA), que cuestiona la dilación del Ministerio de Trabajo en otorgarle la Personería Gremial; y el tercero de la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos (APDFA-CTA) que critica duramente el accionar de la cartera laboral.

En el caso de AGMER, luego de verificados los alegatos de la organización querelllante y la respuesta del gobierno, el comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo dio a conocer las siguientes conclusiones:

249. "El Comité observa que en el presente caso la organización querellante alega la falta de buena fe de parte del gobierno de la provincia de Entre Ríos y del Consejo General de Educación en las negociaciones paritarias del sector de la educación (propuestas de supuestas mejoras fuera del ámbito de competencia provincial, ausencia de propuestas reales de aumento salarial o propuestas ilegales de pagos y negativas a atender reivindicaciones sobre condiciones de trabajo) y objeta la decisión de las autoridades de la provincia de descontar los salarios de los días de huelga legal realizada en el sector.

2008. La organización querellante alega también que se sancionó a los directivos docentes que no comunicaron la nómina de los docentes que se adhirieron a la huelga y que se inició una denuncia penal por desobediencia judicial de la orden de conciliación obligatoria a dirigentes sindicales mencionados por sus nombres en la queja. 250. En lo que respecta a la alegada falta de buena fe de parte de las autoridades provinciales en las negociaciones paritarias, el Comité toma nota de que el gobierno de la provincia de Entre Ríos indica que la organización querellante ha venido rehusando la conciliación sobre las materias de negociación, así como que las autoridades no han impuesto sanciones, y en particular destaca que: 1) durante las medidas de acción directa realizadas en 2005 se dictó la conciliación obligatoria que el sindicato no acató y no se impusieron sanciones; 2) en el marco del conflicto en 2008, la Dirección Provincial del Trabajo citó a las partes a una audiencia pero la organización querellante no acató la citación y aunque la autoridad judicial dictó la conciliación obligatoria, la AGMER no compareció; 3) no se impusieron tampoco sanciones a la organización querellante; 4) en el año 2010, en el marco de un nuevo conflicto, la AGMER nuevamente no acató el llamado a conciliación obligatoria que se realizó a través de la justicia, y 5) la AGMER ha rechazado pública y ostensiblemente la vía conciliatoria y no ha asistido a las audiencias en sede administrativa o judicial.

251. A este respecto, el Comité constata que según surge de los alegatos y de la respuesta del Gobierno, desde hace años las relaciones laborales en el sector docente de la provincia de Entre Ríos se desarrollan con dificultad. En estas condiciones, el Comité recuerda que numerosas ocasiones ha subrayado que «es importante que tanto los empleadores como los sindicatos participen en las negociaciones de buena fe y que hagan todo lo posible por llegar a un acuerdo, y la celebración de negociaciones verdaderas y constructivas es necesaria para establecer y mantener una relación de confianza entre las partes» [véase Recopilación de decisiones y principios del Comité de Libertad Sindical, quinta edición, 2006, párrafo 935]. El Comité pide al Gobierno que vele por el respeto de este principio.

252. En cuanto a la objetada decisión de descontar de los salarios de los docentes los días que participaron en una huelga en 2008, el Comité toma nota de que el Gobierno de la provincia de Entre Ríos declara que no se aplicó una sanción económica, toda vez que el derecho de huelga es un derecho consagrado por la Constitución Nacional, sino que lo que se aplicó fue una falta de liquidación de haberes (salarios) por inasistencia al trabajo. El Comité considera que «la deducción salarial los días de huelga no plantea objeciones desde el punto de vista de los principios de libertad sindical» [véase Recopilación, op. cit., párrafo 654] y no proseguirá con el examen de estos alegatos.

253. En lo que respecta a las alegadas sanciones (llamada de atención) que se habrían impuesto a los directivos docentes que no comunicaron la nómina de los docentes que se adhirieron a la huelga, el Comité toma nota de que el gobierno de la provincia de Entre Ríos informa que la llamada de atención: 1) no reviste la calidad de sanción y no posee carácter punitivo; 2) no hay pena aplicable, y 3) se trata de una medida correctiva prevista en la resolución núm. 1427/02 del CGE que no provoca ninguna disminución del puntaje en el concepto profesional a diferencia de las medidas disciplinarias. Teniendo en cuenta estas informaciones, el Comité no proseguirá con el examen de estos alegatos.

254. Por último, en relación con el alegato relativo al inicio de una denuncia penal por desobediencia judicial de la orden de conciliación obligatoria a dirigentes sindicales mencionados por sus nombres en la queja, el Comité toma nota de que el Gobierno de la provincia manifiesta que el incumplimiento de una decisión judicial en cualquier sistema es un delito. Al tiempo que recuerda el principio de que «nadie debe ser privado de libertad, ni ser objeto de sanciones por el mero hecho de organizar o haber participado en una huelga pacífica», el Comité pide al Gobierno que le comunique una copia de la sentencia definitiva".

Recomendación del Comité

255. "En vista de las conclusiones que preceden, el Comité invita al Consejo de Administración a que apruebe la recomendación siguiente: Al tiempo que recuerda el principio de que «nadie debe ser privado de libertad, ni ser objeto de sanciones por el mero hecho de organizar o haber participado en una huelga pacífica», el Comité pide al Gobierno que le envíe una copia de la sentencia definitiva en relación con la denuncia penal por desobediencia judicial de la orden de conciliación obligatoria a dirigentes sindicales de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER), mencionados por sus nombres en la queja".

Caso AEPJBA

273. "El Comité observa que en el presente caso las organizaciones querellantes alegan que aunque la Asociación de Empleados del Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (AEPJCABA) acreditó la mayor representatividad en el sector —según surge de los datos proporcionados por el Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que no fueron cuestionados— la autoridad administrativa no resuelve su solicitud de personería gremial iniciado en 2006, lo que le impide recurrir ante la justicia y gozar de los numerosos beneficios legales derivados del reconocimiento de la personería gremial como organización más representativa (entre ellos el derecho a negociar colectivamente, a administrar sus propias obras sociales y la tutela de los representantes sindicales).

274. El Comité toma nota de que el Gobierno informa que: 1) la AEPJCABA formuló una solicitud de personería gremial y la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) solicitó la ampliación de su personería gremial y que teniendo en cuenta la presencia de dos entidades con simple inscripción que peticionan personería gremial sobre el mismo ámbito personal y territorial se requirió asesoramiento sobre el curso de acción a seguir; 2) la Dirección General de Asuntos Jurídicos entendió que correspondía efectuar el cotejo de representatividad entre ambas asociaciones gremiales a efectos de determinar el sindicato más representativo en consonancia con los lineamientos de la Ley de Asociaciones Sindicales y se sugirió unificar la temporalidad del cotejo al 30 de mayo de 2006; 3) se celebraron audiencias de representatividad y cotejo el 4 de septiembre y el 30 de noviembre de 2007 y la AEPJCABA impugnó el acta de la reunión de 30 de noviembre de 2007; 4) la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales solicitó al Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 1.º de abril de 2008 que informe sobre la cantidad de trabajadores que se desempeñan en relación de dependencia como empleados en tareas administrativas y jefes de división del Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires afiliados a la AEPJCABA y a la UEJN en el período bajo examen (diciembre de 2005-mayo de 2006) discriminados por mes; 5) la UEJN interpuso un recurso de reconsideración respecto a lo actuado por la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales el 1.º de abril de 2008, dado que consideró que se ha involucrado a la empleadora en una cuestión que debe resolverse entre ambas entidades e hizo saber que promovió una querella por práctica desleal contra el Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; 6) la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales rechazó el recurso de reconsideración interpuesto por la UEJN y la Dirección de Asuntos Jurídicos remitió el 4 de diciembre de 2008 las actuaciones a la Jefatura de Gabinete del Ministro, en razón de encontrarse radicado en esa instancia el expediente donde tramita la ampliación de personería gremial solicitada por la UEJN; 7) la AEPJCABA formuló una presentación dejando constancia de situaciones procesales que serían lesivas a sus derechos y solicitó pronto despacho; y 8) no ha habido ninguna ilegalidad en el procedimiento, sólo las demoras entendibles y atribuibles al procedimiento legal normal instrumentado por la ley núm. 23551 respecto al necesario cotejo cuando dos entidades con simple inscripción peticionan personería gremial sobre el mismo ámbito territorial y personal.

275. A este respecto, recordando que la organización querellante ha solicitado sin éxito en numerosas ocasiones la personería gremial a través de los procedimientos legales pertinentes, el Comité lamenta el largo plazo transcurrido (casi cinco años) sin que haya habido un pronunciamiento definitivo de la autoridad administrativa sobre la solicitud de personería gremial de la AEPJCABA, lo que sin lugar a dudas perjudica a la organización sindical dado que en virtud de ello no puede ejercer, entre otros, el derecho a la negociación colectiva. En estas condiciones, teniendo en cuenta que las autoridades cuentan con la información sobre el cotejo de representatividad comunicada por el Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (informando sobre una mayor representatividad de la AEPJCABA), el Comité urge al Gobierno a que sin demora se pronuncie sobre la solicitud de personería gremial de esta organización".

Recomendación del Comité

276. "En vista de las conclusiones que preceden, el Comité invita al Consejo de Administración a que apruebe la recomendación siguiente: El Comité urge al Gobierno a que sin demora se pronuncie sobre la solicitud de personería gremial de la Asociación de Empleados del Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (AEPJCABA)".

Caso APDFA

308. "En vista de las conclusiones provisionales que preceden, el Comité invita al Consejo de Administración a que apruebe las recomendaciones siguientes:

a) el Comité pide al Gobierno que tome rápidamente todas las medidas a su alcance para estimular y fomentar entre la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos y Administración General de Puertos y Puertos Argentinos (APDFA) y las empresas concernidas del sector, el pleno desarrollo y uso de procedimientos de negociación voluntaria con objeto de reglamentar por medio de contratos colectivos las condiciones de empleo. El Comité pide al Gobierno que le mantenga informado al respecto;

b) el Comité pide al Gobierno que le mantenga informado sobre el resultado final de estos recursos judiciales que se habrían iniciado por prácticas desleales en relación con las alegadas amenazas de despido de los afiliados de la APDFA y por la sanción al delegado, Sr. Darío Corbalán, en la empresa Ferrovías S.A.;

c) el Comité pide al Gobierno que confirme que el delegado sindical, Sr. Ramón Darío Alcaraz, que había sido despedido de la empresa All sin respetarse la tutela sindical, ha sido reintegrado en su puesto de trabajo, tal como lo ordenó la autoridad judicial, con el pago de los salarios caídos, y

d) el Comité lamenta el largo retraso del Gobierno en responder y le urge a que realice una investigación en relación con los siguientes alegatos de discriminación antisindical:

1) actos de presión a los afiliados para que se desafilien; el desconocimiento de la elección de los delegados y la negativa al diálogo con los delegados electos, la negativa a proveer una cartelera; la prohibición de asambleas sindicales y el no otorgamiento de permisos gremiales en la empresa Ferrosur S.A.;

2) el rechazo de la legalidad del procedimiento electoral del sindicato y el no reconocimiento de los delegados electos en las empresas América Latina Logística Central y América Latina Logística Mesopotámica; y

3) amenazas de despido a los afiliados en la empresa Ferrovías S.A. El Comité pide al Gobierno que le informe sobre los resultados de la investigación".

Río Cuarto Los playeros pidieron en el Concejo dejar de controlar el no uso del casco

Lo confirmó Marcelo Espíndola, secretario General de la Asociación Gremial de Trabajadores y Personal de Estaciones de Servicio y Afines de Córdoba (AGTPAC-CTA). “Estamos hartos de esta situación. Nosotros no somos polícias de tránsito y no vamos a controlar más esta ordenanza. Que se hagan cargo ellos”, advirtió.

Dirigentes de la Asociación Gremial de Trabajadores y Personal de Estaciones de Servicio y Afines de Córdoba (AGTPAC-CTA) entregaron un documento con la firma de los trabajadores que rechazan controlar el uso del casco a quienes llegan a cargar nafta.

Luego de que un playero fue golpeado a puñetazos por un conductor que intentaba comprar combustible en la estación de servicio de la Rotonda Golf, Marcelo Espíndola, integrante de la Comisión Ejecutiva de la CTA Regional Río Cuarto, confirmó que pidió la derogación de la ordenanza.

“Estamos hartos de esta situación. Nosotros no somos polícias de tránsito y no vamos a controlar más esta ordenanza. Que se hagan cargo ellos”, advirtió.

Desde el gremio ya habían advertido que estos episodios podrían reproducirse debido a que los playeros deben asumir el control de la norma.

“Se incorporaron las firmas, números de documento y lugar de trabajo para terminar con esta ordenanza ridícula. Nosotros tenemos que generar venta de combustible y en el convenio colectivo de trabajo no dice nada de hacer cumplir leyes de la Municipalidad”, aseveró.

La or­de­nan­za 610/10 pro­hí­be el ex­pen­dio de com­bus­ti­ble a mo­to­ci­cle­tas, ci­clo­mo­to­res y otros cuan­do el con­duc­tor o el acom­pa­ñan­te del ve­hí­cu­lo no se pre­sen­ten con cas­co. Co­rre­la­ti­va­men­te, con­tem­pla san­cio­nes pa­ra las es­ta­cio­nes de ser­vi­cio que no ha­gan cum­plir la nor­ma, que pue­den lle­gar has­ta 30 días de clau­su­ra.

Córdoba: Judicialización de la pobreza Una multitud se movilizó por la derogación del Código de Faltas

Una vez más miles de jóvenes reclamaron el viernes por la derogación del Código de Faltas de la provincia de Córdoba que habilita a la fuerza policial a violentar derechos humanos fundamentales. Por otra parte, tres policías denunciaron que son obligados a producir detenciones.

El referente de Jóvenes por Nuestros Derechos, José María “Bichi” Luque, destacó que la 5º Marcha de la Gorra fue un éxito porque superó la cantidad de participantes del año pasado y logró que todos los medios hagan visible el problema.

Luque quien es uno de los referentes de la organización Jóvenes por Nuestros Derechos evaluó que “la marcha fue muy positiva, porque en primer lugar fue pacífica, porque superamos la cantidad de compañeros y compañeras que vinieron el año pasado, y en segundo lugar porque fue cubierta por todos los medios”, valoró.

“Superamos las expectativas. Agradecemos a todos porque con su participación brillaron. Demostramos que somos personas que tenemos luz y alegría y eso nos da fuerza para seguir adelante en esta lucha”, agregó.

Uno de los artículos contravencionales utilizado con total discrecionalidad es el “merodeo”. Esta práctica abusiva fue denunciada desde diversos espacios académicos, jurídicos, de derechos humanos y de la sociedad civil organizada que se suman al reclamo por su derogación.

Este año se hizo pública una estadística que informa sobre un total de más de 54.000 detenciones por averiguación de antecedentes a ciudadanos cordobeses en su mayoría jóvenes, pero se desconoce cuántos de ellos realmente han sido inculpados por algún ilícito.

Hace unos días desde la propia fuerza tres policías denunciaron pública y penalmente a sus jefes acusándolos de obligarlos a realizar un número equis de detenciones diarias. Comparado con otra actividad vendría a ser algo así como un piso en la productividad.

Sobre este tema “Bichi” Luque le dijo a PrensaRed que “creemos que es bueno que surjan esas denuncias para que la misma policía se mire hacia dentro, se analice y vea como están haciendo las cosas”, expresó. No obstante el jefe de Policía, Alejo Paredes negó la existencia de los hechos y el ministro Caserio no se pronunció.

Los varones que intentan perforar la periferia para bajar al centro a pasear saben que pueden ser seleccionados del resto de ciudadanos que circulan por las calles, interrogados y obligados a mostrar los documentos.

Muchos han naturalizado esta práctica y por temor no denuncian ni reclaman por sus derechos. Otros miles por una cuestión táctica eligen bajar la cabeza, mostrar el documento y soportar en silencio que algún hombre o mujer policía decida si lo deja seguir caminando, lo pone contra la pared o lo detiene.

Pero, desde hace unos cinco años a esta parte los jóvenes se vienen organizando de a poco. “Como colectivo de jóvenes estamos trabajando junto a otras organizaciones como La Bisagra, El Andén, AMMAR, Montonazo, la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos y otros. Y se ha sumado muchísima gente del interior. Eso habla de que se están animando y de que estamos haciendo bien las cosas”, afirmó Luque.

La marcha hizo su recorrido habitual desde la esquina de Cañada y Colón, siguió por General Paz y Vélez Sársfield, para concluir frente al Cabildo histórico. Desde el escenario se leyó un documento y cerró con con la actuación de Toto López, y las bandas Muy Volá, Negro Chetto, Rimas de la Calle, Anónimos, Je-K-Mia, Emiliano del Gueto, Aberno y Al ToKe. Según diferentes fuentes convocó a unas 10 mil personas.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Primer plenario regional de delegados municipales de la seccional de ATE Río Cuarto






El pasado viernes 18 de noviembre el local de ATE en la ciudad de Río Cuarto ubicado entre las calles San Lorenzo y Belgrano, se llenó de mística de la mano de los trabajadores municipales de la ciudad y la región que se hicieron presentes al plenario de su sector.
Con la presencia del Secretario Gremial de ATE Nacional, Alejandro Garzón, Mario Muñoz Director del sector de los Municipales a nivel Nacional, y Dario Orellano parte de este equipo, se le dió inicio al encuentro.
Diecisiete delegados municipales asistieron al plenario: dos de la localidad de Achiras, cuatro de Alpa Corral, dos de Chucul, tres de Gigena, uno de Río de los Sauces, dos de la Municipalidad de Río Cuarto, y tres del Ente Municipal de Obras Sanitarias de Río Cuarto.
En esta oportunidad abrió el encuentro Federico Giuliani, Secretario General de ATE de la Seccional Río Cuarto, quien estuvo acompañado por parte de la comisión directiva, destacándose la presencia de Walter Ávalos Secretario Gremial de ATE a nivel local, quien es uno de los responsables de viajar por la zona recorriendo localidades para que los compañeros se organicen en ATE.
Giuliani realizó un repaso de lo hecho por el gremio desde que esta conducción asumió en el año 2009 a la fecha, remarcando el conflicto de los municipales en el 2009 por el reconocimiento gremial, pidiendo el descongelamiento de la antiguedad, el aumento de las asignaciones familiares, por trabajo digno y el aumento salarial. Contó también el crecimiento de la seccional, que ya tiene representación en cinco municipios de la zona que padecen de los mismos atropellos por parte de la patronal, ya que los intendentes se comportan como capataces teniendo a los trabajadores con bajos sueldos, en situación de precariedad laboral a través de distintas figuras que se inventan (jornaleros, contratados, pasantes, becarios, cooperativistas, etc).
El Secretario General remarcó la inexistencia de carrera administrativa en el sector municipal, "o no existen, o son a dedo", remató. Además la mayoría de las veces no cuentan con estatutos y los intendentes apoyan a la burocracia y al unicato sindical que no defienden los intereses de los trabajadores sino los del gobierno de turno. Giuliani destacó: "en nuestra provincia hay municipios ricos con trabajadores pobres que se solidarizan y organizan en ATE porque saben que así, no estarán solos".
Alejandro Garzón fue quien tomó la palabra: "para ATE el sector municipal es de mucha importancia para nuestro crecimiento y fortalecimiento, por eso debemos tratar de convencer y enamorar a nuestros compañeros de trabajo porque para construir poder debemos estar organizados, si somos débiles, vienen por nostros". Celebrando este plenario agradeció la invitación y dejó los saludos de Julio Fuentes, Secretario General de ATE Nacional.
A renglón seguido, Giuliani invitó a los delegados a hacer un diagnóstico de su localidad, de su realidad y de como se viene construyendo.
Luego del pantallazo general de los 7 sectores municipales presentes, y viendo la similitud de las problemáticas y el accionar de los intendentes, Mario muñoz Director del sector Municipal de ATE se refirió a lo importante que es que como delegados se esté informado sobre la ciudad: ingresos, egresos, presupuesto municipal, patrimonio, etc. "porque no sólo discutimos salarios y mejoras laborales, sino también queremos lo mejor para nuestros pueblos y ciudades porque estamos para más", destacó.
Al cierre, Federico Giuliani remarcó la importancia de generar este tipo de espacios que son de aprendizaje, de encuentro y afecto, por lo que para finalizar se brindó para seguir avanzando organziados en ATE.


Fiesta del reconocimiento a los trabajadores municipales de Alcira Gigena


El sábado 19 de noviembre, no fue un día más para los trabajadores municipales de Gigena, ni para toda la seccional de ATE en general. Pasado el mediodía 120 compañeros y familia, se dieron cita en el salón de jubilados de esta localidad, hasta allí fueron Federico Giuliani, Secretario General, Rafaela Alcoba, Secretaria Adjunta, Walter Ávalos, Secretario Gremial y Julia Giuliani Secretaria de Prensa.
Es que el cuerpo de delegados de ATE en Gigena junto a los afiliados organizaron un evento muy especial: la fiesta del reconocimiento a los trabajadores ya fallecidos, los jubilados y a los que cumplían 25 y 30 años de trabajo.
En un marco familiar y de inmensa alegría trabajadores acompañados de sus familias se hicieron presente, para compartir un almuerzo a la canasta ¿el objetivo? ser agasajados. Y así Oscar, Silvia y Juan, los delegados de ATE en Gigena demostraron junto al resto de los compañeros, que organizados somos más y que para luchar por la dignidad de los laburantes son imprescindibles los lazos de fraternidad y solidaridad

Militancia

17 de noviembre, Día de la Militancia, fecha tan importante para la historia de nuestro país, que trasciende los límites de la historiografía peronista y que no puede ser apropiada solamente por un sector político, sino que tiene que ver con los momentos históricos más importantes que vivió nuestro país y nuestro pueblo en los últimos 50 años.



* Secretario General de la Agrupación Germán Abdala de la CTA de la Provincia de Buenos Aires. Secretario Adjunto de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA)

Un 17 de noviembre de 1972, después de 17 años de abandonar el país perseguido por un golpe militar y una dictadura, volvía al país el general Perón. Se abría claramente la perspectiva de un cauce a tantos años de resistencia, y nuestro pueblo fue a recibirlo en una gesta heroica, caminando debajo de la lluvia, enfrentando los tanques que movilizó Lanusse, y de esa gesta surgió la conmemoración del Día de la Militancia.

Y ese día, sin ninguna duda, trasciende, reitero, los límites de una identidad partidaria, porque militancia es eso: es el compromiso de hombres y mujeres que son los principales motores de los grandes hechos históricos que protagonizó nuestro pueblo.

Los militantes son una suerte de fogoneros de las ideas de transformación y de cambio. Este fuego transformador que alienta todas y cada una de las experiencias organizativas, culturales y políticas que anidan en nuestro pueblo. Desde esta perspectiva, aprovechamos este espacio para saludar a todas estas mujeres y hombres militantes de las ideas de transformación, de cambio, de construcción de justicia que cotidianamente ponen su esfuerzo, su creatividad, su inteligencia para construir una sociedad nueva. De alguna manera, creo que todos los días y en todos los ámbitos hay hechos que se pueden utilizar como ejemplos de lo que es ésta militancia transformadora.

Me quiero remitir a uno de ellos, que protagonizamos junto con cerca de 180 militantes de experiencias educativas de la Central de Trabajadores de la Argentina de la provincia de Buenos Aires y de la Capital Federal. Un encuentro que se efectivizó en la ciudad de Avellaneda, en la sede de la Cooperativa Unión Solidaria de Trabajadores (UST-CTA).

Allí, en la localidad de Wilde, donde los trabajadores que fueron despedidos de la empresa Techint contratada por el CEAMSE para hacer el mantenimiento en esos terrenos depositarios de la basura, enfrentaron ese despido y fueron capaces de crear una cooperativa que a lo largo de los años fue creciendo. Hoy, además de haber obtenido el logro de mantener la fuente de trabajo para esos trabajadores (porque esa cooperativa sigue trabajando en esos terrenos del CEAMSE), abrió nuevas fuentes de trabajo y abrió cauces de cambios y mejores para toda la barriada de Wilde. Porque esa cooperativa UST fue también promotora del Centro Vecinal, promotora del Bachillerato Popular, promotora de huertas populares, de ferias de artesanías y alimentos que generan los propios trabajadores de la región, que se venden y distribuyen entre la propia población de esa barriada.

Allí, en ese lugar, se realizó el encuentro de experiencias educativas populares de organizaciones de la Central de Trabajadores de la Argentina. Más de veinte experiencias educativas, desde experiencias desarrolladas por organizaciones sindicales como la Asociación Trabajadores del Estado, como la Asociación Agentes de Propaganda Médica, como también surgidas de los movimientos en defensa de los derechos de la niñez como el caso de Ruca Hueney en General Rodríguez, los compañeros y las compañeras en Villa Fiorito, este bachillerato popular de la UST, la Universidad de los Trabajadores creada por los trabajadores cooperativistas de IMPA.

Nos sentamos a discutir la perspectiva de una educación popular, y del derecho y la responsabilidad que tenemos los trabajadores de no solamente protagonizar desde una perspectiva defensiva, -o sea, de generar espacios de educación para los sectores que el sistema oficial escupe y marginaliza-, sino también de ser capaces de construir una pedagogía popular que se irradie e inunde también los ámbitos del sistema de educación estatal, que en el día de hoy no termina de dar cuenta de las importantes necesidades que tenemos como pueblo para desarrollar la educación como una palanca de transformación.

Surgió en este debate la relación entre el sistema público de educación y estas experiencias de organización popular, muchas de las cuales están contenidas en el sistema público y otras que se desarrollan marginalmente al mismo, pero que necesariamente y extraordinariamente desarrollan experiencias educativas que deben articularse y potenciarse. Surgió claramente, también, no sólo el vínculo entre la educación pública estatal y las experiencias educativas de organizaciones populares, sino también la necesidad de dar una nueva vuelta de tuerca en la necesaria transformación del sistema educativo.

Fue muy importante en estos últimos años haber construido una ley que diera por tierra con la Ley Federal de Educación instalada durante los años del menemismo. Pero todavía está pendiente una ley que modifique la Ley de Educación Superior universitaria. Todavía está pendiente un nuevo debate público sobre la necesidad de que ésta actual Ley de Educación Nacional sea modificada y nos integremos los argentinos en un nuevo Sistema Nacional de Educación, que hoy sigue disperso y fragmentado.

Veo a estas casi 180 personas que participaron de este encuentro como el más fuerte símbolo de lo que es la militancia hoy. El símbolo de unir las luchas de la resistencia con la construcción de nuevas herramientas de formación de las nuevas generaciones. Estoy convencido de que este tipo de encuentros están alumbrando y anunciando la necesaria instalación de un Congreso Pedagógico que redefina las políticas educativas en nuestro país, y las profundice en una perspectiva emancipadora y de mayor protagonismo de los estudiantes, de los docentes, de más fuerte integración y apertura del Estado a la participación de las organizaciones populares que se vienen haciendo cargo de esta urgente necesidad de mejorar la educación e integrarla en un proceso de cambio que hoy está pendiente.

Por eso y quizás sin saberlo, en ese encuentro de experiencias educativas, estas compañeros y compañeros, en su mayoría jóvenes, fueron el más fuerte símbolo, y al mismo tiempo homenaje, al valor de la militancia como fuerza y energía creadora de nuevos cursos para la historia de nuestra Nación.

Criminalización de la protesta Movilización por Cristian Ferreyra

Se llevó a cabo en la mañana del viernes 18 de noviembre una movilización desde el Obelisco hasta la Casa de la Provincia de Santiago del Estero para repudiar el crimen de Cristian Ferreyra. La CTA Nacional y Capital junto al MoCaSE-Vía Campesina y el Movimiento Nacional Campesino Indígena, entre otras organizaciones del campo popular, exigieron Justicia y el fin de la represión tercerizada.

Bajo el intenso sol del mediodía del viernes 18, una multitudinaria columna se concentró en el Obelisco porteño para marchar hasta la Casa de Santiago del Estero, bajo las consignas: “Cristian fue asesinado por los agronegocios; ¡Cristian vive! ¡La Lucha sigue!; Ni un metro más, la tierra es nuestra y ¡Ley que frene desalojos en todo el país ya!.

Al llegar a Florida al 200, se realizó una concentración a la espera de que se concrete una reunión entre representantes de las organizaciones de campesinos y el Director de la Casa de Santiago del Estero.

Allí Adolfo Farias del Movimiento Nacional Campesinos e Indígenas y del MOCASE, relató los acontecimientos y explicó las razones por las que mandaron a matar al joven de, apenas, 25 años. “A Cristian lo asesinaron. Para que se entienda el asesinato de Cristian hay que hacer un largo recorrido histórico que venimos realizando. Son 21 años de lucha por el territorio, por la dignidad campesina, por la dignidad indígena. El día 16 de Noviembre a las 15Hs Cristian se encontraba en su casa y dos sicarios contratados por el empresario Ciccioli se acercaron en una moto, se bajaron y le dispararon a quemarropa. Sin discusión de nada, fueron a cazarlo directamente. Otro compañero que se encontraba con Cristian fue herido en la pierna y se encuentra grave en el Hospital Regional, además de otro compañero que recibió golpes con la culata de la escopeta y también se encuentra internado” explicó Farias.

El Secretario General Adjunto de ATE nacional, Hugo Godoy, reflexionó sobre la serie de homicidios que sufren los militantes de organizaciones sociales en nuestro país y explicó que: “En primer lugar siento dolor. Siento mucha impotencia frente a este permiso para matar que lamentablemente sigue instaurado en la Argentina. Ya van 15 asesinatos en poco menos de un año y medio. Es responsabilidad del gobierno ponerle límites a esto. No puede suceder que bandas armadas asolen los pueblos con la vista gorda del intendente, del gobernador, de los organismos de seguridad".

El Diputado Nacional electo por la Provincia de Buenos Aires, Víctor De Gennaro sostuvo que: “La muerte de Cristian Ferreyra significa la reafirmación de que la soja no sólo desaloja sino también mata. La concentración y extranjerización sólo se impone con violencia. Como ya no pueden justificar esto, lo que hacen es, no sólo desmontar con la anuencia del gobierno provincial, con la anuencia de la justicia y el paraguas de la policía, directamente asesinan, lisa y llanamente a familias, como las 2000 familias en Monte Quemado, que sin lugar a duda están resistiendo, no solamente un modelo contra la cultura de nuestro país y de nuestros pueblos originarios, de lo que debería ser lo normal y natural en la producción de alimentos en una tierra tan rica como la nuestra, sino además, se están organizando para defender otra perspectiva. La de llevar alimentos para nuestro pueblo, desarrollar instrumentos de unidad popular, economía solidaria y que está unificando muchos pueblos de Latinoamérica. Así que el MOCASE, expresión de esa lucha, esta recibiendo hoy la solidaridad de todos nosotros para decir, no a la muerte y también el compromiso de ir a pelear por la vida”.

Por su parte, el Diputado Nacional, Claudio Lozano, manifestó que para terminar con este tipo de homicidios: “Hay que terminar con la impunidad. En este caso es manifiesta ya que se sabe el nombre de los matones, se sabe el nombre del empresario para el cual trabajan, se sabe de la convalidación política del gobierno provincial dando autorización para el desmonte. Se sabe de la convalidación legal del poder judicial convalidando un desalojo que no tendría que realizarse. Consecuentemente el nivel de impunidad institucional es absoluto frente al cual, obviamente, el gobierno nacional no puede mirar para otro lado. Por lo tanto, esta marcha, la conferencia de ayer, la presencia que vamos a tener la semana que viene en Santiago del Estero son las distintas acciones para tratar de avanzar y que la impunidad efectivamente cese en la Argentina”.

Ricardo Peidro, Secretario Adjunto de CTA, apuntó a la contradicción que existe en los discursos por parte del gobierno de la inexistencia de represión a las manifestaciones populares. “Para que ocurran estos crímenes hay un clima de impunidad por más que los discursos digan otra cosa. Cuando ocurren estas cosas y cuando existe esa impunidad, es que hay un permiso para matar. Hay una interrelación entre represión oficial y represión parapolicial, porque últimamente lo que ocurre es que en los casos de asesinatos aparecen bandas ligadas al poder, a lo mejor no directamente ligadas a la policía o las fuerzas del estado, pero si ligadas a los que quieren sostener este modelo. Por eso volvemos a marchar en contra de la impunidad y para que los discursos en los que no hay represión, incluso tengan contenido. Porque las 15 muertes del último año derrumban ese discurso de que en la Argentina no se criminaliza la protesta” resaltó Peidro.

George Mavrikos La Federación Sindical Mundial (FSM) visita la CTA

En el marco de su gira latinoamericana el secretario general de la Federación Sindical Mundial (FSM), el griego George Mavrikos, visita nuestro país y se reunirá con la conducción nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina. A las 11.30 del lunes 21 de noviembre se realizará una conferencia de prensa en la sede de la Central, Lima 609 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La Federación Sindical Mundial es una central de sindicatos clasistas fundada en 1945 y que desde 2005 es conducida por el dirigente griego George Mavrikos, parlamentario de su país.

El secretario general de la Federación coincidió en el Congreso de la Confederación General del Trabajo del Perú (CGTP) realizado en Lima con Pablo Micheli, secretario general de la CTA y Adolfo Aguirre de la secretaría de Relaciones Institucionales.

LLega de Chile tras entrevistarse con los estudiantes en lucha y en su paso por Buenos Aires visitará la sede de la Central en el marco de una reunión de la Mesa Ejecutiva Nacional el lunes 21 desde las 10 de la mañana.

A las 11.30 está prevista una conferencia de prensa en la sede nacional de la Central de la calle Lima 609 donde se podrá tener la versión de la crisis financiera internacional desde la perspectiva de un dirigente sindical internacional y de un parlamentario griego de activa participación en la protesta social.


Educación popular Encuentro de experiencias educativas de la CTA

Organizado por la CTA y la Constituyente Social se realizó el sábado pasado en el Polideportivo de la Unión Solidaria de Trabajadores (UST-CTA) el Encuentro de Experiencias Educativas con la participación de más de 150 compañeros y compañeras.

La rutina de fin de semana en la calle del Bachillerato Arbolito de la UST se vio modificada el sábado pasado: desde temprano empezaron a llegar autos y colectivos y a estacionarse frente a la vereda del Polideportivo.

Ninguna vecina que recorriera la cuadra por mandados podía dejar de observar con sorpresa el frente rojo adornado de cabezudos y los fileteados del ómnibus del Culebrón Timbal. También estuvieron los más aventureros: los que cruzaron el conurbano en colectivo, después en tren, y otra vez en colectivo, para llegar al Encuentro.

Así fueron llegando los más de 150 compañeros y compañeras de las distintas experiencias educativas convocados para esa mañana: bachilleratos populares, centros de formación profesional, talleres de arte y cultura, de radio, escuelas primarias, talleres de apoyo escolar, escuelas de enfermería.

La jornada arrancó con la bienvenida de la Unión Solidaria de Trabajadores a cargo del secretario general de la Asociación Nacional de Trabajadores Autoconvocados ((ANTA-CTA) y miembro de la Mesa Nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina, Mario Barrios. Luego fue el turno de Hugo “Cachorro” Godoy, secretario Adjunto de la Asociación Trabajadors del Estado (ATE-CTA).

Todos trasmitiendo la alegría y la gran expectativa por haber podido concretar este encuentro, remarcando la necesidad de conocernos y reconocernos, buscar los puntos en común y articular desde las distintas formas que le fuimos encontrando a los espacios educativos en nuestra central.

Posteriormente, y para disparar el rico debate que se fue dando durante el día, Alfredo Grande cerró la rueda de oradores.

Fue el momento de las comisiones, que sólo se distendieron un rato para almorzar y recorrer la muestra que cada experiencia montó en los pasillos del “bachi”: en los distintos stands podíamos apreciar a través de fotos, afiches, maquetas, plantas, semillas, dulces caseros, materiales de divulgación, el trabajo sostenido por cada uno de los participantes.

A la tarde se realizó el plenario, donde más allá de las conclusiones que cada comisión fue comentando, se coincidió en la necesidad de seguir construyendo este espacio, y de que el mismo pueda servir para producción de insumos y materiales propios, que aporten a los contenidos con los que trabajamos, la sistematización de cada experiencia, el relevamiento de todos estos en un mapa, el intercambio, la articulación, y un nuevo encuentro para el mes de marzo donde podamos convocar a más compañeros y compañeras.

Para despedirnos, Carlos Chile, secretario General de la CTA porteña cerró el encuentro, destacando nuestra identidad como Central más allá de los distintos espacios formativos y valorando el esfuerzo de quienes sostienen, día tras día, desde el afecto, la militancia, los escasos recursos, con firme voluntad política, la educación de nuestros hombres, mujeres y pibes, para que estos puedan ser sujetos críticos capaces de transformar la realidad.

LV2: Otra provocación patronal

La docena de supuestos dueños de LV2 citados la semana pasada por la Secretaría de Trabajo faltó sin aviso a la audiencia prevista para el jueves 17 de noviembre a las 14. El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren-CTA) calificó la ausencia como "una abierta provocación”.

Las personas señaladas como presuntas dueñas de LV2 faltaron sin aviso a la audiencia en la Secretaría de Trabajo de la Provincia donde debían responder por los seis meses de sueldos y medio aguinaldo que les deben a los trabajadores, entre otras acreencias.

Frente a este nuevo desacato, el Cispren denunció que “la reiterada ausencia de la empresa y de sus representantes es una abierta provocación a los trabajadores de la radio, a las autoridades judiciales y de Trabajo y a la organización sindical”.

El gremio considera que la ausencia “implica la ratificación de la voluntad de abandonar el destino de la emisora en forma irresponsable y penalmente reprochable”, y solicitó a la Secretaría de Trabajo que cite “con el auxilio de la fuerza pública” a los supuestos dueños de la radio.

Por otra parte, el Cispren sostiene que “la gravedad del incumplimiento de la empresa a la intimación de la Secretaría a pagar las acreencias laborales y de seguridad social, pone en evidencia frente a las autoridades del Concurso el estado de insolvencia y cesación de pagos de la empresa”.

En ese sentido, el sindicato responsabiliza “en forma personal y colectiva a cada uno de los representantes y a sus respectivas empresas de las consecuencias que en la quiebra pudieren provocarse, reservándose la totalidad de las acciones y derechos que les corresponden frente a esa posibilidad”.

A la audiencia concurrieron los secretarios general y Gremial del Cispren, Guido Dreizik y Víctor Beccaria respectivamente, el prosecretario Gremial, Esteban Liendo, el asesor legal del gremio, Eugenio Biafore, la síndica de la quiebra, Stella Maris Carioni y trabajadores de la radio.

Sigue el acampe

Los trabajadores de LV2 seguirán en estado de asamblea permanente en una carpa montada en la puerta de la radio (27 de Abril 979), el lunes 7 de noviembre.